113 Años de Inundaciones en Querétaro: Una Historia Recurrente
Las inundaciones como eventos climáticos catastróficos poseen un valor cultural intangible que debe armonizarse con la realidad humana. Incluso los Aztecas ya contaban con un vasto conocimiento climático para integrar sus obras de control de inundaciones en armonía con el medio ambiente. La reconstrucción de las inundaciones en Santiago de Querétaro adquiere un valor intangible en el patrimonio cultural del mundo. 113 Años 113 Años 113 Años
Uno de los mayores desafíos en la reconstrucción de las inundaciones históricas en los ambientes actuales de la sociedad es la falta de registros. Sin embargo, a partir de observaciones indirectas y documentales, es posible recuperar información que manifieste los cambios significativos de las crisis por inundaciones.
De acuerdo con información documental de la historia de las inundaciones de Querétaro, la más antigua registrada nos remite a la ocurrida el 11 de julio de 1912 (hace 113 años), sustentada en los textos del Diario Oficial “La Sombra de Arteaga”. Fue un evento significativo que afectó a la ciudad, causando daños considerables y dejando una profunda impresión en la memoria colectiva.

Ante esta severa inundación causada por fuertes lluvias, que provocó la crecida de ríos y el desbordamiento de presas, afectando a varias colonias y comunidades, los habitantes enfrentaron la emergencia con labores de rescate, evacuación y organización comunitaria para hacer frente a los daños materiales y las consecuencias de la inundación.
Tomando en cuenta publicaciones de la época, desde su fundación, en la ciudad de Querétaro existía una acequia madre que cruzaba desde lo que hoy es avenida Universidad, Juárez, Zaragoza, y se perdía en El Carrizal y de ahí hasta El Pueblito. Esa acequia duró dos siglos hasta que se secó, lo que obligó a construir los arcos para llevar agua a la ciudad.
Esa misma historia de lagos que terminaron por secarse se repite en varios puntos de Querétaro. Lo que hoy es la zona metropolitana era lacustre, es decir, estaba llena de lagos que, al igual que la Ciudad de México, se fueron disecando para crecer la mancha urbana.
Hay que recordar que antes de la fundación de la ciudad de Querétaro había una laguna que llegaba del cerro del Cimatario hasta Guanajuato, la que encontró Conín donde hoy es Palmas, Valle Alameda y la colonia Cimatario; es decir, esa zona siempre fue lacustre.
En síntesis, una de las grandes inundaciones se presentó en 1912, cuando el río Querétaro se desbordó por completo en la zona de la vieja estación, que en aquella época era nueva. Luego hubo varias inundaciones memorables, como la de septiembre de 1985, cuando otra vez se desbordó el río y el agua llegó hasta El Retablo. La historia se repitió en octubre de 1986, cuando se inundaron la colonia Palmas y el fraccionamiento Panamericano. Luego, en 1991, estuvo a punto de desbordarse el bordo Benito Juárez.
Otra gran inundación se registró el 3 de febrero de 2010, que afectó cinco delegaciones de Querétaro, incluyendo parte del Centro Histórico, las colonias Arquitos, Carretas, Palmas, Quintas del Marqués, entre otras más. En junio y agosto de 2014 también se presentaron severas lluvias en la zona metropolitana de Querétaro, que causaron daños tanto en Santa Rosa Jáuregui como en la zona del Centro Histórico.
El saldo fue una mujer arrastrada por el agua, una casa derrumbada, cierres en Bernardo Quintana y 5 de Febrero, decenas de vehículos varados y más de 50 casas a las que entró el agua. En años recientes también han ocurrido importantes inundaciones, historia que se repite desde 1912.



