Beneficios de la educación científica
La educación científica es importante porque ayuda a desarrollar habilidades y conocimientos que son útiles en la vida cotidiana, en la resolución de problemas y en el éxito profesional. También contribuye a comprender el mundo que nos rodea y a tomar decisiones informadas.
La educación científica es un tema de sumo interés, que en la actualidad despierta preocupaciones tanto en las organizaciones internacionales, los Gobiernos, los directivos de los sistemas educativos, como en investigadores y docentes, dada su contribución a la formación de ciudadanos competentes que actúen reflexivamente en una sociedad marcada por los crecientes cambios científicos y tecnológicos.
Beneficios de la educación científica
- Desarrolla el pensamiento crítico, la creatividad y la capacidad de análisis
- Ayuda a resolver problemas y a tomar decisiones informadas
- Desarrolla el pensamiento lógico y la metodología
- Ayuda a comprender conceptos básicos de ciencia, como la física, la química y la biología
- Desarrolla habilidades de investigación
- Despierta el interés por dedicarse a una carrera relacionada con las ciencias
Importancia de la educación científica en la sociedad
- Contribuye a entender desafíos globales, como el cambio climático
- Ayuda a desarrollar una visión más global y una mejor comprensión de la realidad
- Contribuye a formar figuras críticas con su entorno y capaces de argumentar con solidez
El conocimiento científico y el desarrollo tecnológico no solo han influido en la sociedad actual, desde el punto de vista del incremento del conocimiento, sino también en el aumento del riesgo; de hecho, son la ciencia y la tecnología las que permiten poner de manifiesto las nuevas formas de peligrosidad asociadas al mundo desarrollado actual.
Consideran que los ciudadanos deben tomar decisiones que requieren una cuidadosa evaluación de los beneficios y riesgos que suponen las oportunidades tecnológicas, y que a veces estas decisiones se realizan bajo una gran incertidumbre y sin suficiente conocimiento científico.
Para resumir lo tratado, se señala que la idea esencial en la que se centra la educación científica en la época actual es educar a las personas en los contenidos científico-técnicos, lo cual se puede analizar desde diversas aristas.
En este sentido, se presenta una aproximación teórica de la educación científica que destaca, como sus componentes, el cognitivo, el procedimental, el afectivo, el valorativo y el participativo.
El componente cognitivo se vincula con la actualización de los conocimientos que toma como referencia el desarrollo científico-técnico actual y los conocimientos esenciales relacionados con los problemas actuales de la ciencia y la técnica como procesos sociales, que tengan implicaciones en la vida diaria, incluyendo información no solo acerca de los beneficios potenciales, sino también de sus incertidumbres, de sus riesgos y de las cuestiones éticas asociadas a ellos.
El componente procedimental se relaciona con las habilidades y capacidades que deben ser asimilados por las personas, que crearán las bases intelectuales para una ciudadanía responsable con énfasis en el desarrollo de un pensamiento abierto y crítico.
El componente afectivo se refiere a los aspectos motivacionales y afectivos que se deben tener en cuenta para que las personas puedan desarrollar sus propias opiniones sobre temas de interés social relacionados con la ciencia y la tecnología, promover sentimientos positivos hacia los seres humanos, la naturaleza, el gusto estético y el disfrute de manifestaciones artísticas, así como el sentido de pertenencia e identidad, y el respeto a la diversidad cultural y social.
El componente valorativo destaca el papel de la formación de valores en las personas, que posibilite la reflexión crítica acerca de las implicaciones que tienen los asuntos sociales de la ciencia y la técnica para la vida pública en las democracias actuales, y la valoración de la ciencia como empresa humana en continua evolución, comprometida con las prioridades y los intereses de la sociedad, y ajena a posiciones de lucro y enriquecimiento personal de unos pocos.
El componente participativo distingue la educación científica como un elemento que puede potenciar en las personas un comportamiento social al generar: opiniones, decisiones, iniciativas y acciones ciudadanas, desde la comprensión práctica de las cuestiones debatidas.
Es importante considerar que esta separación por componentes solo responde a un propósito analítico, pues ellos se encuentran indisolublemente interrelacionados entre sí, complementándose mutuamente; así, para poder valorar y participar en debates sobre aspectos tecno-científicos que implican a la ciudadanía, es preciso conocer y comprender la esencia de la cuestión, desde un pensamiento abierto y crítico.